Valparaíso es mi hogar, mi inspiración y mi desafío constante. Como director de Ecomapu Travel, pero también como Presidente de la Asociación Gremial (AG) del Barrio Puerto y vecino del Cerro Santo Domingo, tengo una visión que no es solo empresarial; es una visión de territorio. Hemos pasado años conectando a viajeros de todo el mundo con la esencia más profunda de esta ciudad. Y lo que veo, detrás de la postal del Patrimonio de la Humanidad, es una necesidad urgente de una reactivación económica en serio. No podemos conformarnos con el turismo de paso; necesitamos un modelo que sea sostenible, que respete nuestra identidad y que ponga el talento de nuestra gente en el centro.
Nuestras Propuestas Inmediatas para Impulsar la Economía Local:
• Aumentar las Pernoctaciones (El Gran Desafío): Debemos revertir la caída de pernoctaciones. Las cifras de SERNATUR son alarmantes: hemos caído en más de un 13% en 2025 respecto al periodo anterior. Esta baja incide directamente en el menor flujo de visitantes que se mueven por la ciudad, lo que significa menos ventas para el comercio local y menos ingresos para nuestros hospedajes. La única manera de luchar contra esto es con una oferta atractiva que justifique quedarse y un cambio radical en nuestra imagen pública.
• Desafío de la Comunicación Positiva: Es imperativo romper el círculo mediático negativo impuesto desde Santiago, y lamentablemente también desde la propia ciudad. Actualmente, los medios de alcance nacional se centran casi exclusivamente en los problemas, muchas veces por interés político, ignorando las acciones y esfuerzos tanto de las comunidades organizadas como de la actual administración municipal. Requerimos una campaña de comunicación positiva a nivel nacional que refuerce la imagen de Valparaíso como el gran destino cultural de Chile, destacando su vida bohemia, sus festivales, sus artistas y sus barrios seguros y activos.
• Apropiación Ciudadana del Acuerdo BBNJ: Valparaíso postula a ser sede del Acuerdo BBNJ (Biodiversidad de Zonas situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional, un acuerdo clave para la protección de la alta mar). Esto nos ofrece una oportunidad única de reposicionar a Valparaíso como capital oceánica, científica y diplomática de la región. El desafío es doble: primero, lograr la designación y, segundo, asegurar una gestión impecable con apropiación ciudadana. No podemos repetir los errores de la declaratoria UNESCO, donde la falta de gestión y la ausencia de participación vecinal dejaron el patrimonio a la deriva por más de 20 años. El BBNJ debe traducirse en inversión en infraestructura, ciencia, educación y, sobre todo, un beneficio directo a la ciudad y su gente.
• Diversificar los Circuitos: Debemos llevar el flujo de visitantes más allá del eje Concepción-Alegre. Hay cerros con una riqueza histórica y social incalculable que necesitan integrarse al mapa turístico, como el propio Santo Domingo, Barrio Puerto, Playa Ancha y otros emergentes como Bellavista, Florida y Merced.
• Encadenamiento Productivo Real: No basta con que el turista llegue. Debemos asegurar que su gasto se distribuya. Esto significa crear paquetes integrados que conecten a nuestros guías locales, hostales, pequeños hoteles boutique, los artesanos y los restaurantes de barrio.
La Gran Propuesta: El Distrito Creativo y el Ex-Teatro Pacífico
Si queremos un cambio de escala y una solución de fondo a la baja en pernoctaciones, debemos apostar por nuestra fortaleza innata: las llamadas Industrias o Economías Creativas. Valparaíso es la capital cultural de la región y también Chile; nuestro talento en lo audiovisual, la música (Ciudad Mundial de la Música Unesco), la edición, el arte visual, el diseño y las artes escénicas es enorme, pero está disperso. Necesitamos un espacio físico que lo articule y lo potencie.
Mi propuesta es clara, y la defiendo desde la AG del Barrio Puerto: debemos convertir el Barrio Puerto en el primer Distrito Creativo de Valparaíso.
El Barrio Puerto es la cuna de la ciudad, un lugar con una arquitectura impresionante, pero que hoy clama por una revitalización. Para que esto funcione, necesitamos un catalizador, un polo de atracción de inversión y flujo humano que no sea otro mall, sino un centro de producción cultural.
Inspiración Internacional: Casos de Éxito Similares
La transformación de zonas portuarias históricamente abandonadas o degradadas en Distritos Creativos es una estrategia probada a nivel mundial. Valparaíso y el Barrio Puerto tienen la oportunidad de seguir la senda de ejemplos exitosos que basaron su reactivación en la cultura y la creatividad:
• Wynwood, Miami (EE. UU.): Pasó de ser un distrito industrial y de bodegas abandonadas a ser un centro global de arte callejero y galerías. La inversión en el arte como motor de atracción cambió radicalmente la percepción y el flujo de visitantes, generando nuevos negocios y pernoctaciones.
• Creative District de Digbeth, Birmingham (Reino Unido): Una antigua zona industrial post-revolución que se reconvirtió en un hub para empresas digitales, start-ups creativas y estudios de diseño. Utilizaron edificios históricos subutilizados para albergar estos nuevos negocios.
• El Barrio de la Ribeira, Oporto (Portugal): Una zona costera y portuaria deprimida, con edificios históricos en ruinas, que se recuperó gracias a la inversión pública y privada centrada en la rehabilitación patrimonial y la instalación de hoteles, restaurantes y espacios culturales, volviéndose un motor del turismo en la ciudad.
El caso de Valparaíso es similar al de estas ciudades: tenemos la arquitectura patrimonial, la identidad portuaria y el talento humano. Lo que necesitamos es el ancla.
El Ex-Teatro Pacífico: Un Centro de Industrias Regionales
Mi visión es que el Estado, la municipalidad o una alianza público-privada adquiera y rehabilite el Ex-Teatro Pacífico. Este edificio monumental, por su ubicación estratégica en el corazón del Barrio Puerto y su escala, debe convertirse en el Centro de Industrias Creativas de la Región de Valparaíso.
Este centro no sería solo un teatro. Sería un hub integral que albergue:
1. Espacios de Co-Work y Taller: Salas equipadas para diseñadores, desarrolladores de videojuegos, músicos y artistas. Un lugar donde el talento pueda colaborar.
2. Incubadora y Aceleradora Creativa: Programas que den apoyo técnico y financiero a las startups culturales, conectándolas con redes nacionales e internacionales.
3. Sala Polivalente de Alto Nivel: Un espacio con tecnología de punta para festivales, presentaciones y conferencias, programando actividades que duren varios días, generando un flujo constante de público que revitalizará todo el Barrio Puerto y justificará la pernoctación.
4. Vitrina Patrimonial y Centro de Interpretación: Un espacio que muestre la historia de la innovación porteña y que sirva de punto de partida para los recorridos turísticos del sector.
La compra y restauración del Teatro Pacífico no es un gasto en infraestructura, es una inversión estratégica en nuestro capital humano, insisto. Desde la AG del Barrio Puerto, vemos esto como la única manera de generar un polo de atracción permanente que beneficie a cada almacén, café y negocio del sector. Al concentrar el motor creativo aquí, estamos usando el patrimonio como una herramienta para diseñar el futuro económico de la ciudad.
Valparaíso: Un Laboratorio Creativo para el Mundo
La reactivación de Valparaíso debe ser profunda y audaz. Al unir la experiencia del turismo creativo que promovemos en Ecomapu con la infraestructura del Distrito Creativo anclado en el Ex-Teatro Pacífico, la ciudad dejará de ser vista solo como un museo. Nos convertiremos en un laboratorio cultural y económico vivo.
Tenemos el talento, las ideas y un patrimonio único. Esta es la hora de dar el salto, de creer en nuestra propia capacidad de generar valor. Estoy convencido de que este es el camino para un Valparaíso próspero, vibrante y fiel a su identidad de puerto y cultura.
Valparaíso está en un punto de inflexión. Podemos seguir lamentando la caída de las pernoctaciones y el cerco mediático, o podemos tomar las riendas y decidir nuestro propio destino. La ciudad posee todos los activos: el mar, el patrimonio, y sobre todo, una creatividad inagotable. Convertir el Barrio Puerto en nuestro motor de desarrollo, con el Ex-Teatro Pacífico como símbolo de esa refundación cultural, es una posibilidad cierta y alcanzable. No es un sueño, es un modelo de desarrollo probado a nivel internacional que nos permite honrar nuestra historia mientras construimos una economía sostenible, justa y arraigada en la identidad porteña. Es tiempo de que la inversión se ponga al servicio de la cultura, y la cultura, al servicio de la ciudad.