A un año y poco más del último cambio de administración en nuestra Joya del Pacífico, han ocurrido muchas cosas en la ciudad; sin embargo, en temas de movilidad activa, hay hitos que es necesario destacar.
Un primer acercamiento a demostrar interés en una ciudad amigable para las personas es la elección de Cristóbal Mira como director de la Secretaría Comunal de Planificación (SECPLA), quien previamente desempeñó el mismo cargo en la comuna de Melipilla. Allí implementó un piloto de ciclovía que aumentó el flujo de ciclistas en el centro y generó un desplazamiento longitudinal seguro. Con esto, la Ilustre Municipalidad de Valparaíso indica la intención de posicionar la movilidad activa como un foco importante dentro de su gestión.
El tiempo pasa, cambia la población flotante de turistas a estudiantes y la ciudad no se detiene. Marzo empieza a mostrar cambios en los cerros: aparece nueva señalización y espacios relevantes reciben mobiliario urbano. Finalmente, en el marco de la Cicletada del Primer Martes de Abril, se realiza la inauguración de "Valparaíso Cicloamigable" de la mano de la alcaldesa Camila Nieto. Es importante hacer una pausa aquí: si bien el proyecto fue adjudicado en la administración previa, fue Camila quien —en su rol como concejala en 2022— se presentó como la única autoridad local a dialogar con las organizaciones sobre la necesidad de espacios ciclo-inclusivos. Ella fue quien impulsó a la sociedad civil a presentar un proyecto para el presupuesto 2023; una idea capturada por la ONG Andes Chile y presentada a la comunidad ciclista como el resultado de un trabajo colaborativo.
Aun así, esto es solo el inicio. En el evento de inauguración se anunció públicamente el Foro Nacional de la Bicicleta 2025 en Valparaíso. Este encuentro tiene como anfitriones de la sociedad civil a la misma organización detrás de "Valparaíso Cicloamigable", pero requiere un apoyo interdisciplinario de la Municipalidad. Se puede apreciar, en primera persona, un despliegue encabezado por SECPLA y Gabinete Municipal que involucra a las áreas de Tránsito, Deportes, Desarrollo Económico, Turismo, Comunicación y Operaciones. Esto ha permitido disponer de espacios emblemáticos como la Plaza Sotomayor y el Mercado Puerto para el primer foro presencial de la bicicleta en Chile, un evento que recibe participantes desde Santiago hasta Puerto Montt, además de las ciudades argentinas de Mendoza, Rosario y Tucumán con la misión de pensar en la transformación de ciudades pendientes —aquellas que se emplazan en espacios geográficos complejos y cuya deuda histórica en la planificación urbana impide proyectar soluciones de movilidad sostenible— para convertirlas en ciclo-amigables.
Uno de los temas que se abren en el Foro Nacional de la Bicicleta 2025 es la Avenida España. Esta conexión, insegura y olvidada, se transformó durante años en una zona oscura para Valparaíso; un tabú y un miedo constante para quienes la transitan. Si bien en el último mes parece estar en proceso de recuperación, aún cuesta olvidar las experiencias acumuladas: las amenazas, los asaltos, el robo de bicicletas a estudiantes y trabajadores, y el abandono que generó un retroceso del espacio familiar que caracterizaba al Paseo Wheelwright.
Se reconoce el avance en la recuperación actual, pero la sociedad y sus habitantes consideran que la tardía intervención es un ejemplo notable de lo que no puede volver a ocurrir en Valparaíso. El mensaje directo a la administración municipal es tomar este aprendizaje e invitar a los usuarios de los distintos espacios a ser parte de su planificación, encontrando así el apoyo e ideas que otorgan valor social a los lugares que se buscan mejorar.
La comuna de Valparaíso, capital de las Ciudades Pendientes, tiene un objetivo claro: transformarse en una ciudad ciclo-amigable. Es evidente que en este primer año de administración no se logró, pero también es la primera vez en la historia porteña en que los pasos hacia esta transformación se encuentran tan definidos. Por lo tanto, el desafío mirando hacia el 2026 es seguir avanzando en el mismo camino y de forma colaborativa.
Como visión personal, queda claro que la administración municipal debe avanzar de la mano con las organizaciones de la sociedad civil en la planificación, recuperación y estructuración de los espacios públicos. Los habitantes de la ciudad son quienes mejor la comprenden; su participación activa es el ingrediente que permite que los proyectos municipales generen verdadera identidad territorial y no queden en simples obras de infraestructura.
Finalmente, es justo entregar un reconocimiento público a la gestión de la alcaldesa Camila Nieto y al equipo que trabaja tras bambalinas. Como se ha expuesto, el año 2025 año ha representado el mayor avance en movilidad activa para Valparaíso en su historia. Sin embargo, el desafío y el trabajo que se avecinan son aún mayores; por tanto, no es momento de bajar los brazos ni de caer en la satisfacción, porque la transformación hacia una ciudad ciclo-amigable apenas comienza.