La negación de lo arqueología y antropología en Valparaíso
A pesar de ser Sitio de Patrimonio Mundial desde 2003, Valparaíso sufre un grave abandono de su patrimonio arqueológico debido a la falta de difusión y al saqueo por desconocimiento. Esta crisis se agrava porque ninguna universidad local imparte Arqueología o Antropología. No obstante, los hallazgos en Plaza Sotomayor, Plaza O'Higgins (con presencia inca) y el Monumento Barón demuestran el enorme potencial histórico y turístico del subsuelo porteño.
Hace aproximadamente 23 años atrás, el Estado de Chile ingreso a Valparaíso al programa de Sitios de Patrimonio Mundial en 2003, obteniendo así el reconocimiento de su barrio puerto y área fundacional como parte de ello. Sin embargo, este proceso de patrimonialización ha resultado más bien en un proceso de complejización abstracta, dando como resultado que muchos de los esfuerzos sean solo palabras y poca solución, y que muchos de sus habitantes no sepan que es lo patrimonial o porque el casco histórico es patrimonio. En consecuencia, el gran perdedor de tal proceso no ha sido la arquitectura ruinosa, los ascensores descompuestos o la Playa San Mateo y su patrimonio natural, el gran olvidado de este proceso ha sido la arqueología de la ciudad, ya que desde el subsuelo y su fondo marino, han emergido un conjunto de hallazgos que poco han aportado al desarrollo económico y turístico, pero no porque el patrimonio arqueológico no pueda ser una fuente de ingresos, sino más bien porque se ignora su existencia, por la sencilla razón de que nadie lo divulga ni enseña ni tampoco se defiende de la apropiación, destrucción o robo.
El presente escrito no busca resultar una afrenta para quienes se esfuerzan por esta ciudad ya sea por razones políticas, personales o comunitarias, más bien, se busca informar sobre la situación de la arqueología en Valparaíso, y de cómo esta parte de nuestro patrimonio ha sido completamente negada ya sea por las autoridades, o por el desconocimiento mismo de sus habitantes, por lo que se necesita una ciudadanía informada sobre lo que pasa con lo arqueológico en Valparaíso, ya que es bastante común, que muchos de sus hallazgos sean destruidos o saqueados por los propios porteños al momento de renovar hogares o excavar, dando origen a hallazgos imprevistos, y que sus habitantes por ignorancia, muchas veces terminan eliminando evidencias de nuestra propia historia a la basura, o quienes tienen algo de conocimientos, se aprovechan y las venden en las ferias de las pulgas cada fin de semana, perdiéndose el contexto de cada artefacto. O lo que también suele suceder, ya desde mi experiencia, es encontrarse con la sorpresa de pillar a profesionales tomando trabajos de arqueología y antropología sin tener formación en el tema, o clamar propiedad sobre patrimonio arqueológico que pertenece a todos los porteños y porteñas por razones político-comunitarias, sin realizar mediación alguna.
La enseñanza de la arqueología en Valparaíso y su situación general en Chile.
La arqueología en nuestro país tiene por lo menos ya un siglo de desarrollo, sin embargo, su educación formal en Chile Central comenzó recién entre 1971-1973, en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile comenzó a surgir intereses por lo arqueológico, lo que dio origen a la carrera de Antropología y posteriormente a la Arqueología en la Facultad de Ciencias Sociales de la misma Universidad, agregándose un magister en arqueología desde 2014. Actualmente, la carrera sigue siendo impartida ofreciendo dos años de ciclo común y tres años de especialización en sus tres menciones: Antropología Social, Antropología Biológica y Arqueología, se le menciona porque ha sido la escuela de arqueología chilena que lidera las investigaciones sobre el Valparaíso arqueológico, destacándose aquellas sobre Plaza Sotomayor, El Infatigable, Plaza O’Higgins, Placilla y Monumento Barón. Otras universidades que ofrecen programas de arqueología en Chile central son la Universidad Alberto Hurtado desde 2011 pregrado en antropología y desde 2013 el de arqueología, la Pontificia Universidad Católica de Chile desde 2010 ofrece pregrado en Antropología y desde 2012 un doctorado, y ya desde 2022 arqueología. Finalmente, la Academia de Humanismo Cristiano ofrece pregrado en antropología desde 1982, y la arqueología solo como postítulo para Antropólogos biológicos y sociales desde 2025. Generalmente, estas escuelas de antropología-Arqueología ubicadas en la Región Metropolitana presentan un amplio espectro de investigaciones sobre Chile central y de todo el territorio nacional, usualmente sus egresados suelen regresar a sus territorios para ejercer, lo que ha facilitado la apertura de la carrera en otras Regiones del país.
Para la Región Norte de Chile, la Universidad de Tarapacá en Arica ofrece Antropología-Arqueología desde 1982, el cual presenta una línea de instigación asociada al desarrollo de los pueblos originarios del norte grande, lo que se relaciona con las necesidades patrimoniales del Sitio de Patrimonio Mundial de la Cultura Chinchorro, Qapaq Ñam (Camino del Inca) y del desarrollo salitrero durante el siglo XIX y XX. También es posible encontrar el programa de Doctorado en Antropología impartido por la Universidad Católica del Norte en alianza con la Universidad de Tarapacá, destacándose el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo R.P. Gustavo Le Paige S.J en funciones desde 2005-2006, y por último se suma un magister en arqueología desde 2018.
Para el Sur de Chile, la Universidad de Concepción ofrece programas de Antropología Social y Biológica desde 1967, pero no de arqueología, la cual, si se puede encontrar en la Universidad Austral de Chile ubicada en Valdivia desde 2010 pero con antecedente en antropología desde 1984. Esta escuela de arqueología se destaca por centrarse en estudios de las sociedades precolombinas del centro sur y austral del territorio nacional, así como también en el proceso de colonización de la Patagonia por parte de exploradores europeos, siendo el ‘Puerto del Hambre’ una de sus investigaciones más recientes. Sin embargo, crisis internas ponen en riesgo la continuidad de la carrera en dicha universidad. Otra casa de estudio que ofrece antropología es la Universidad Católica de Temuco desde 1991, posteriormente se sumó la arqueología en 2016, y finalmente un doctorado en antropología en 2024. Esta universidad se centra sus esfuerzos en investigar las necesidades socioculturales y patrimoniales del área mapuche.
Para el caso de Valparaíso, ninguna universidad pública o privada ofrece programas de Arqueología o en Antropología, lo que demuestra el atraso de la “ciudad universitaria” en varias décadas en comparación con otras regiones del país, evidenciandose el centralismo de Santiago. La única relación que existe con la Arqueología la tiene la Universidad de Valparaíso en su sede San Felipe, en su alianza con el Museo Arqueológico de Los Andes a través de sus capsulas patrimoniales compartidas a través de Instagram en formato de ‘reels’. Pareciera que la ciudad de Valparaíso presenta una negación hacia la Antropología y la Arqueología, e inclusive hacia las Ciencias Naturales a pesar de albergar una de las instituciones públicas más antiguas del país ligada a las Ciencias Naturales y Antropología, corresponde al Museo de Historia Natural de Valparaíso, el cual se encuentra en funciones desde 1878, siendo el segundo Museo de Historia Natural más antiguo de Chile.
La ciudad y el conurbano del Gran Valparaíso presentan claras necesidades patrimoniales ligadas a la arqueología y su componente antropológico, existiendo un actual vacío de formación y enseñanza de estas disciplinas, lo cual ha hecho que muchas de las investigaciones que la ciudad necesita sean abordadas por profesionales de otras carreras como Arquitectura, Sociología, Derecho, Licenciatura en Artes o simplemente desde la Historia o la Geografía, o sencillamente desde la Pedagogía como “centro indiscutible de la enseñanza (patrimonial)”, por lo que existe una deuda y abandono por parte de las Universidades de la comuna con su patrimonio arqueológico y antropológico. Aun así, ha habido un cambio positivo a partir de esta ‘patrimonialización’ de Valparaíso. La Universidad de Playa Ancha y la Universidad de Valparaíso presentan programas de Magister en Patrimonio, y esta última imparte la carrera de Gestión en Turismo y Cultura en la Facultad de Arquitectura y Diseño, en la que se puede encontrar el Centro Interdisciplinario de Estudios Oceánicos que presenta como líneas de investigación centradas en los naufragios porteños, su divulgación y la consideración de Chile como país oceánico.
Otros centros de formación como el DUOC UC desde 2019 se ha centrado en formar a profesionales en la ‘Restauración Patrimonial’ principalmente asociado al patrimonio construido (arquitectura), mientras que el Instituto de Historia y Geografía de la PUCV ofrece diplomados en Museografía y patrimonio, por lo que se da a entender que desde las casas locales de estudio superior, se han visto en la necesidad de adaptarse ante tal necesidad ‘patrimonial’, solo que desde las carreras ya disponibles, y no desde necesidad de fundar una ausente Escuela de Arqueología y Antropología que se adecue a las necesidades propias de esta ciudad y contribuya de forma interdisciplinaria. Algo que también se ha visto dificultado aún más por el bajo interés del estudiantado secundario en Valparaíso por las Ciencias Naturales y la Antropología-Arqueología, lo cual hace difícil que los mismos porteños al momento de postular a la educación superior accedan a estudiar en otras regiones, por lo que el retorno de profesionales asociados a estas disciplinas hacia Valparaíso es escaso, sin incluir la ausencia de la Paleontología, y la rara Geología que solo se encuentra en la Universidad Andrés Bello sede Viña del Mar.

Historia arqueológica de Valparaíso
El desarrollo de esta disciplina en Valparaíso ha sido exponencial en los últimos 28 años. Uno de los primeros desafíos arqueológicos que tuvo Valparaíso, se desenvolvió en el núcleo de lo que actualmente se le conoce como Sitio de Patrimonio Mundial: La Plaza Sotomayor.




Cartografía de la Corporación de Sitio de Patrimonio Mundial de Valparaíso.

Para contextualizar, la Plaza Sotomayor comenzó a ser intervenida en 1998 para la construcción de sus actuales estacionamientos, de los cuales se puede revisar su expediente en la página del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Tales intervenciones significo realizar movimientos de tierra masivos en un subsuelo que no había sido excavado desde hace por lo menos unos 500 años. Además, hace apenas unos cuatro años antes, en 1994 recién se había promulgado la Ley 19.300 de Bases Generales del Medio Ambiente, por lo que los profesionales de Chile en ese momento presentaban poca formación y experiencia en temáticas de arqueología urbana y de aplicación de normas ambientales. Como drástico resultado, la primera cuadra o Paño que se ubica entre las calles Serrano y Cochrane fue intervenido sin metodología arqueológica, por lo que muchos de los hallazgos de naturaleza colonial e indígena se perdieron entre camiones de escombro hacia un destino desconocido. Esta situación llevo a la intervención del Consejo de Monumentos Nacionales, organismo estatal que detuvo los trabajos y exigió que se continuaran con metodología arqueológica acorde a lo que exige la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales.


Figura del articulo “Arqueología Histórica y Espacios Públicos: El desarrollo de la Plaza Sotomayor de Valparaíso”, de la arqueóloga Alejandra Didier, Revista Clava N°6, año 2007, pagina 83.

Tales trabajos de arqueología dieron como resultado el hallazgo de múltiples estructuras que fueron construidas durante el siglo XIX, porque la Plaza Sotomayor se desenvuelve como un eje central del Valparaíso patrimonial, siendo el centro de la actividad social y económica del periodo. Uno de los pocos vestigios a los cuales se puede acceder de tales hallazgos se encuentra cubierto y delimitado bajo una tapa de madera de color azul, lugar en el que yace el primer muelle fiscal de la República construido hace ya 201 años, siendo en si el ‘hito 0’ de dos siglos de desarrollo portuario desde 1825. Los demás materiales recuperados, yacen repartidos entre el depósito del Museo de Historia Natural de Valparaíso ubicado en la calle Condell y el Museo Marítimo Nacional del cerro Artillería, por lo que irónicamente, Valparaíso siendo un Sitio de Patrimonio Mundial, no dignifica ni invierte en los hallazgos que mucho desarrollo turístico y económico podrían traer a la ciudad como impulsor de su economía, al vincular colecciones directamente con la población y el casco histórico de la ciudad que es reconocido como patrimonio por la UNESCO.


Fotografía del autor, 24-06-2026

Nuevos hallazgos ocurrieron en 2008, los trabajos arqueológicos se desarrollaron en Placilla de Peñuelas asociados al sitio del Bosque de la China. Como resultados se encontró una fosa común de finales del siglo XIX asociado a la guerra civil de 1891, pudiéndose identificar distintos desechos de armamentos y osamentas humanas que van desde adultos a niños. En la actualidad, el Museo Histórico de Placilla realiza los esfuerzos por educar y salvaguardar sobre el patrimonio arqueológico de memoria asociado a este evento histórico.



Un años después ya en 3 de marzo 2009, se encontró excavaciones en el subsuelo del Liceo Eduardo de la Barra dio con el hallazgo aislado de un individuo masculino en entre los 177 a 202 cm de profundidad. El rescate lo realizo una arqueóloga y un grupo de voluntariados, dando como resultado una asociación cronológica al Periodo Arcaico Tardio (3000 a.C al 300 a.C y al Periodo Alfarero Temprano (300 a.C – 1000 d.C), por lo que estaríamos en presencia de uno de los primeros porteños de cual se tenga registro.
Figura del libro “Valparaíso… La historia que se oculta bajo el pavimento, de Claudio Henríquez y Jaime Vera, año 2017, página 10.
Valparaíso la Historia que se Oculta Bajo el Pavimento | Museo de Historia Natural de Valparaíso
Uno de los sitios más conocidos fue a partir de los hallazgos de la Plaza O’Higgins que al igual que Plaza Sotomayor, su subsuelo no había sido intervenido desde hace 500 años, comenzando las intervenciones durante el año 2016 y 2017 para la construcción de estacionamientos subterráneos, hace ya unos 10 años. Fue en este sitio que, a resumidos cuentas, se encontró un cementerio que data desde el Periodo Arcaico Tardio, asociado al entierro individual de una mujer hacia el 700 a.C, siendo la primera porteña registrada.
Figura del articulo “Una mirada bajo la superficie de Valparaíso: Cuerpos humanos y sus contextos arqueológicos. Sitio Plaza O’Higgins”, de Violeta Abarca Labra y Charles Garceau Saavedra, publicado en los Anales del Museo de Historia Natural de Valparaíso, Volumen 32, 2019, página 9.
Seguido de un vacío temporal hasta el Periodo Intermedio Tardio (1000-1450 d.C) con una ocupación de la Cultura Aconcagua con una datación en 1400 d.C aproximadamente, y otro cementerio asociable a Aconcagua e Inca mixto del Periodo Tardio (1450-1536 d.C) con fecha exacta de 1450 d.C, es decir, hay tumbas que reflejan influencia Inca en Valparaíso. Estos hallazgos son de relevancia no por su antigüedad, sino porque hasta ese momento, no se tenía evidencia clara de la presencia del Tawatinsuyu o ‘Imperio Inca’ en Valparaíso, por lo que estos hallazgos no solo cambian la historia del puerto, sino también del continente, dando a entender que ‘Alimapu’ era un lugar de importancia para el imperio indígena.
Figura página 12 de García-Albarido, F. (2022). Aconcagua, incas, conquistadores y estancieros en la plaza O’Higgins de Valparaíso: Cerámicas nativas y mercancías tempranas en la colección del Museo de Historia Natural de Valparaíso. Bajo la Lupa, Subdirección de Investigación, Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. https://www.investigacion.patrimoniocultural.gob.cl/publicaciones/aconcagua-in cas-conquistadores-y-estancieros-en-la-plaza-ohiggins-de-valparaiso
Figura página 14 de García-Albarido, F. (2022). Aconcagua, incas, conquistadores y estancieros en la plaza O’Higgins de Valparaíso: Cerámicas nativas y mercancías tempranas en la colección del Museo de Historia Natural de Valparaíso. Bajo la Lupa, Subdirección de Investigación, Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. https://www.investigacion.patrimoniocultural.gob.cl/publicaciones/aconcagua-in cas-conquistadores-y-estancieros-en-la-plaza-ohiggins-de-valparaiso
Tras su invasión y conquista europea, se paso a transformar el puerto indígena de pescadores del ‘Alimapu’ hacia una Hacienda llamada El Almendral, relegando las funciones portuarias en Barrio Puerto como vía de comunicación oficial de Santiago de la Nueva Extremadura desde 1541 con Lima-Callao, que era la Capital Virreinal de cual se era dependiente de la Corona Española. Los colonos españoles dejaron como huellas en Plaza O’Higgins cerámicas conocidas como ‘mayólica’ con origen en Panama (Hasta 1671) y Lima, la circulación de estos bienes desde otros centros del Imperio Español está asociada a la etnicidad ibérica durante los siglos XVI y XVII. Ya hacia el siglo XVIII y XIX la evidencia arqueológica empieza a mostrar en El Almendral la presencia de monedas de plata de fabricación nacional (Casa de La Moneda) y de Potosí, y posibles mayólicas de fabricación local.
Figura página 18 de García-Albarido, F. (2022). Aconcagua, incas, conquistadores y estancieros en la plaza O’Higgins de Valparaíso: Cerámicas nativas y mercancías tempranas en la colección del Museo de Historia Natural de Valparaíso. Bajo la Lupa, Subdirección de Investigación, Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. https://www.investigacion.patrimoniocultural.gob.cl/publicaciones/aconcagua-in cas-conquistadores-y-estancieros-en-la-plaza-ohiggins-de-valparaiso
Figura página 19 y 21 de García-Albarido, F. (2022). Aconcagua, incas, conquistadores y estancieros en la plaza O’Higgins de Valparaíso: Cerámicas nativas y mercancías tempranas en la colección del Museo de Historia Natural de Valparaíso. Bajo la Lupa, Subdirección de Investigación, Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. https://www.investigacion.patrimoniocultural.gob.cl/publicaciones/aconcagua-in cas-conquistadores-y-estancieros-en-la-plaza-ohiggins-de-valparaiso
Ya tras la independencia, el acelerado desarrollo durante el siglo XIX dejo para nosotros las secuelas de la modernidad en forma de evidencia arqueológica en toda la ciudad, algo que se manifiesta también en su arquitectura y monumentalidad pública. El avance de la arqueología porteña del siglo XIX ha llevado que se sepa de los hallazgos de 1998 sobre la monumentalidad arquitectónica de Plaza Sotomayor como centro cívico-comercial del siglo XIX, a la descripción de uno de los sitios más sistemáticamente estudiados de este periodo: El Infatigable. Embarcación de la Armada de Chile que se hundió frente a la actual Plaza Sotomayor y muelle portuario hacia 1855, el cual forma parte de nuestro Patrimonio Cultural Sumergido como uno de los muchos naufragios que hay en la bahía. Las investigaciones arqueológicas realizadas en el sitio consistieron en trabajos subacuáticos que han permitido reconstruir su proceso de naufragio, delatando cambios tecnológicos y sociales durante el siglo XIX al evidenciarse el ‘no existir uniformidad en los uniformes’, una diversidad de ‘bebidas alcohólicos a bordo’ que evidencian redes de consumo, y el uso de metales de ‘calidades distintas’ para la embarcación, por lo que este sitio refleja el reto que significo adoptar la revolución industrial y sus tecnologías en Valparaíso y Chile para la modernización de la República del siglo XIX.
Figura del articulo : Carabias, D., Ciarlo, N. C., Araya, C., Morales, C., & Gutiérrez, F. (2023). Ballasting a Mid-19th Century Chilean Navy Armed Transport: Archaeometallurgical Insights into Cast Iron Ingots Recovered from the Barque Infatigable (1855). Heritage, 6(2), 2126-2151. https://doi.org/10.3390/heritage6020114
La draga del fondo marino a un costado del actual puerto trajo consigo otro hallazgo de este proceso histórico, corresponden al funcionamiento del Muelle Fiscal de 1883 el cual tenía forma de L. Los hallazgos se resumen en vajilla institucional de la Compañía Sudamericana de Vapores de finales del siglo XIX, que al parecer fue desechada al mar por los propios tripulantes de las distintas embarcaciones de la Compañía que hicieron uso del muelle hasta la desaparición del muelle debajo de la nueva costanera de 1912-1931.
Algo que se vincula con el Monumento arqueológico Barón correspondiente al sitio de mayor envergadura de Valparaíso. Ocupa desde la calle Francia hasta Argentina y desde Errazuriz hacia el mar, siendo un verdadero ‘distrito arqueológico’ que se originó tras la consolidación del borde costero actual, que al igual que Plaza Sotomayor, debe su extensión a los incesantes avances sobre el mar que se realizaron durante el siglo XIX y principios del siglo XX, sus hallazgos más recientes se han realizado hacia 2021 en su borde costero, se destacan balas de cañón asociadas al bombardeo de 1866 y partes de una locomotora a vapor. Ya hacia 2024 se describe por primera vez un conjunto de balas de latón que fueron halladas durante los trabajos arqueológicos del 2016-2017 del Mall Barón. Como resultado, se describe al conjunto de vainas como armamento de origen francés de la segunda mitad del siglo XIX, siendo así un conjunto de elementos materiales que demuestran la naturaleza militar e industrial del sitio Monumento Barón entre mediados del siglo XIX y principios del siglo XX.
Figuras de la paginas 129 y 125 del artículo: Monumento Barón de Valparaíso: Una aproximación a través del estudio de los materiales arqueológicos obtenidos desde contextos costeros y subacuáticos de Felipe Rubio Munita y Elvira Latorre Blanco. ANALES_Vol34 (2021)_0.pdf
Ya en las quebradas y cerros fue en donde el Porteño construyo su hogar. El Sitio Arqueológico de Quebrada Los Lúcumos que data del siglo XX presenta un conjunto de evidencias materiales de vidrios y lozas de fabricación nacional como Fanaloza, Loza Penco y Cristalerías Chile, unen de forma material la memoria local al ser desechos que nacen de un basural clandestino de origen humano. Los hallazgos vinculan la historia misma de la ciudad y el poblamiento de los cerros por parte de los porteños, transformándose en hallazgos de naturaleza antropológica sobre la crisis ambiental del siglo XXI, requiriendo mediación cultural para acercar a los pobladores a su patrimonio natural y arqueológico, ya que la colección recuperada desde la quebrada yace perdida desde 2024 y no es de acceso público ni siquiera a sus propios vecinos, cosa que la organización comunitaria que hace propiedad no parece razonar.
Figuras pagina 91 y 92 del articulo “Hacia una interpretación de la basura reciente de la Quebrada Los Lúcumos para la educación patrimonial en Playa Ancha, Valparaíso de Pedro Pino.”
Anales del Museo de Historia Natural de Valparaíso (En línea) (Volumen 38, 2025) | Museo de Historia Natural de Valparaíso
A modo de conclusión
Una ciudad con un Museo de Historia Natural, pero sin oferta académica en Ciencias Naturales y Antropológicas muestra el poco liderazgo científico que tiene la comuna a nivel Regional y País. Esta ausencia de profesionales en Valparaíso se debe a razones multifactoriales, incluyendo centralismo y nula oferta, sumando la crisis de los Museos en Chile, ha llevado a que sea mucho más cómodo negar el patrimonio arqueológico y antropológico en la ciudad, ya que abrir una carrera de esta envergadura es una inversión que muchas universidades no están dispuestos a hacer, y ya desde el Gobierno de Chile, invertir en infraestructura patrimonial como depósitos y museos se vuelve un dolor de cabeza cuando hay otras necesidades mucho más prioritarias como Salud , Educación o Seguridad. Esto lleva a que Valparaíso presente una crisis mucho más profunda en su gestión patrimonial, la que carece de visión científica critica que sea propia del siglo XXI del transhumanismo, la cuarta revolución industrial de la IA y sus consecuencias medioambientales, y las guerras hibridas que combinan ‘fake news y fuerza militar’. Una ciudad que se sumerge en un presente siglo XXI repleto de arte digital ‘transgresor’, y/o materialmente ‘vandálico’ (¿?), que llena los muros del puerto y sus Redes Sociales con ruidos sobre memorias en conflicto que cuestionan lo ‘patrimonial’ en una ciudad que reemplaza Salas de Cine por ‘Malls Chinos’, en donde la ruina, el rayado y el escombro tensionan el día a día el devenir de una ciudad en crisis.
La crisis de falta de profesionales aptos e infraestructura es mucho más profunda de lo que se cree, ya que se anula un potencial increíble para contribuir en el desarrollo económico, turístico, patrimonial y por sobre todo etnográfico y etnológico de la ciudad puerto, al presentarse la posibilidad de dirigir sus esfuerzos en dignificar las colecciones arqueologico-antropologicas e históricas de la bahía y sus cerros al vincularlas con las comunidades vivas, y con ello hacerle justicia a su título como ‘Sitio de Patrimonio Mundial’ facilitando un acceso público y comunitarios de las colección que emergen desde cada quebrada y fondo marino. Es por ello por lo que hago un llamado a los porteños y porteñas a salir de Valparaíso a estudiar esta carrera, para que al momento de retornar al puerto querido traigan consigo esos conocimientos que tanto hace falta en el ecosistema universitario de Valparaíso.