Claves para mantener el Paseo Wheelwright.

Claves para mantener el Paseo Wheelwright.

Entrevista a: Mauricio Molina

Ingeniero Civil Oceánico

01 de February, 2026

Mauricio Molina es Ingeniero Civil Oceánico y una de las figuras más experimentadas en la gestión de riesgos de origen ambiental y dinámica costera en Chile. Reconocido como el creador del Sistema de Alerta de Marejadas de la Universidad de Valparaíso y de la primera escala de impacto que categoriza el oleaje desde M1 hasta M5, ha dedicado su carrera al monitoreo de la bahía y al desarrollo de herramientas para la seguridad marítima. En esta entrevista, Molina aporta una perspectiva técnica crítica sobre la situación del Paseo Wheelwright, explicando por qué las soluciones tradicionales de infraestructura "definitiva" fallan ante eventos de excepción y cómo la previsibilidad científica puede ser la clave para una reparación resiliente y una reactivación real del borde costero porteño.

En Valparaíso escuchamos avisos de marejadas constantemente, pero lo ocurrido en diciembre de 2024 en el Paseo Wheelwright fue de otro nivel. ¿A qué nos enfrentamos realmente?

Lo primero es entender que no todas las marejadas son iguales. En 2017 creamos una escala de impacto (M1 a M5) para que las personas y autoridades distingan la intensidad. Lo que afectó al Paseo Wheelwright a finales del año pasado fue una excepción absoluta: las marejadas más fuertes de los últimos 50 años provenientes del Pacífico Norte. Fue un evento tan potente que dejó daños desde Hawái hasta la costa chilena. Normalmente, el Paseo está protegido por Punta Ángeles de las marejadas del sur, pero ante eventos del norte o temporales locales, la playa no tiene defensa.

Si este desastre era previsible, ¿podríamos haber evitado la destrucción?

Totalmente. El oleaje permite una anticipación de entre tres y diez días. En el caso de diciembre, sabíamos cinco días antes que venía un evento gigante. El problema es que la institucionalidad aún no adopta plenamente estas herramientas locales. La Armada pronostica por regiones, pero nuestro sistema lo hace por playa. Si el municipio utilizara estas categorías, se podrían activar protocolos preventivos, como cerrar el paseo o incluso retirar mobiliario antes de que el agua golpee.

Un problema recurrente es que el paseo se llena de arena tras las marejadas. ¿A qué se debe esto?

¡Por las rejillas! Se pusieron precisamente para que el agua pase, porque si el agua no pasa, rompe la estructura. Pero el agua no pasa sola, pasa con arena, y por eso se llena el paseo. Es una modalidad ya pensada para reducir daños: se libera parte de la energía y lo más que pasa es que queda mojado con arena. Si miramos debajo de los decks de madera, hay un talud inclinado; la ola golpea, salta y trata de escapar, y ahí es donde vuela los tablones.

Existe una queja ciudadana sobre la "fragilidad" del paseo. ¿Deberíamos construir algo "definitivo" de hormigón para que no se rompa más?

Ese es un error común. En ingeniería marítima, lo "definitivo" no existe como en tierra. Para que algo fuera indestructible en el mar, tendría que ser una estructura monstruosa, carísima y antiestética que taparía la vista y, lo peor, aniquilaría la playa. Al golpear un muro sólido, la ola se devuelve y se lleva la arena hacia las profundidades. El diseño actual del Paseo Wheelwright con rejillas y maderas tiene un fin: que el agua pase para liberar energía y no destruya la obra de base.

Entonces, si el hormigón no es la solución, ¿cómo garantizamos que el Paseo esté operativo los 365 días del año?

La solución más eficiente es mantener el esquema actual de infraestructura "dañable", pero incorporando por ley un presupuesto de mantención anual y un "fondo comodín" de reparación inmediata. Hoy, si el paseo se rompe en mayo, la burocracia pública hace que se licite para el año siguiente. Necesitamos que la autoridad entienda que la infraestructura costera requiere cuidado constante, no solo cuando hay desastres.

¿Y por qué no se hace así hoy en el sistema público?

Porque el principio de la administración pública es la planificación de un año para otro, y la incertidumbre de la naturaleza choca con eso. Si el daño es en mayo, la autoridad se pregunta: "¿Y si reparo y vuelve a romper en junio?". Esa falta de un "fondo comodín" para recuperar espacios rápido es lo que nos tiene esperando años por una reparación.

Si descartamos los muros de concreto, ¿qué modificaciones técnicas específicas propone para que el diseño actual del Paseo Wheelwright sea realmente funcional y no se destruya cada año?

La clave técnica no es hacer el paseo más "duro", sino más permeable. Actualmente, el Paseo Wheelwright ya utiliza rejillas en algunos tramos para que el agua pase sin arrancar los tablones de madera; si el agua fluye a través de la estructura, no acumula la presión necesaria para romperla. Sin embargo, se puede mejorar: por ejemplo, las rampas de acceso que hoy son de madera podrían reemplazarse por rejillas de acero galvanizado de alta resistencia. Bajo los decks de madera existe un talud inclinado que hoy hace que la ola salte y golpee los tablones desde abajo; un diseño técnico superior debería enfocarse en disipar esa energía antes de que llegue a la superficie peatonal. La solución real es una infraestructura "dañable" de bajo costo de reparación, combinada con un protocolo de emergencia que permita retirar elementos móviles en las 48 horas previas a un evento categoría 5.

Usted mencionaba que ese tipo de estructuras tienen un costo ambiental...

Exacto. Fíjate en la playa de Recreo: hoy no existe. Allí había una playa grande que se fue cuando ampliaron la Avenida España. Los muros se tiraron al medio de la playa y la interacción de la ola con el muro hace que, al golpear y devolverse, el agua se lleve la arena hacia las profundidades. El principal aniquilador de las playas son los muros al final de estas. Si quieres una estructura definitiva en el Wheelwright, lo más probable es que te quedes sin playa.

A veces escuchamos en las noticias que vienen olas de "tres metros" y no parece alarmante. ¿Por qué su sistema prefiere hablar de categorías en lugar de metros?

Porque los metros son relativos al lugar y pueden ser engañosos. Tres metros en un sitio donde lo habitual es medio metro representan un impacto proporcionalmente gigante, pero en una zona de olas grandes no son nada. Por eso eliminamos los metros del análisis para evitar esa "competencia" mediática de quién anuncia la cifra más grande. La categoría es universal: un nivel 3 significa el mismo peligro en cualquier costa, sin importar si la altura física de la ola es distinta. Esto permite que la gente entienda el riesgo real de impacto en su sector específico.

¿Qué falta para que este conocimiento técnico llegue a quienes toman las decisiones en Valparaíso?

Falta voluntad y cambio de idiosincrasia. Nos hemos acercado al municipio en el pasado sin respuesta. Es vital que se entienda que el Sistema de Alerta es de libre acceso y permite ver, hora por hora, cuándo la marea y la ola impactarán un punto específico como el Wheelwright. Sin esta previsibilidad técnica, seguiremos atrapados en ciclos de destrucción y reparaciones tardías que frenan la reactivación de la ciudad.



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